Productoras de Benito Juárez compartieron sus conocimientos con el grupo comunitario Semillas de Vida, en un encuentro que reunió tradición, agricultura y conservación de semillas nativas.
Por Raúl Laguna

SAN PEDRO POCHUTLA, Oax.— Detrás de una tostada elaborada con maíz criollo existe mucho más que una receta: hay trabajo comunitario, conocimientos heredados y una tradición que las mujeres de las comunidades rurales han mantenido viva durante generaciones.
En la comunidad de Benito Juárez, perteneciente a San Pedro Pochutla, mujeres dedicadas a la elaboración artesanal de tostadas participaron en un intercambio de experiencias con integrantes del grupo comunitario Semillas de Vida, donde compartieron técnicas de producción y conocimientos relacionados con la conservación del maíz nativo.
El encuentro permitió reconocer el papel fundamental de las mujeres en la preservación de las semillas criollas, cuya continuidad depende en buena medida de las prácticas agrícolas, alimentarias y comunitarias que se transmiten de generación en generación.
De la milpa al comal

Como parte de las actividades, las participantes recorrieron una parcela donde se aplica el sistema agroecológico Milpa Intercalada con Árboles Frutales (MIAF), además de conocer prácticas para la elaboración de insumos orgánicos destinados a fortalecer la producción agrícola.
Posteriormente, las productoras compartieron los materiales y procedimientos que utilizan para transformar el maíz en tostadas artesanales, mostrando distintas presentaciones, tamaños y sabores.
Más allá de compartir una técnica de preparación, el intercambio permitió poner en común experiencias sobre el aprovechamiento de los recursos locales y las posibilidades de fortalecer las actividades productivas encabezadas por mujeres.
Conocimiento que se transmite entre comunidades

Durante la jornada se destacó que cada productora aporta conocimientos adquiridos mediante años de trabajo cotidiano y que este tipo de encuentros permite crear redes de aprendizaje entre grupos comunitarios.
La actividad forma parte de las acciones impulsadas desde el Parque Nacional Huatulco para promover la conservación de los recursos naturales, fortalecer la participación de las mujeres y fomentar alternativas productivas vinculadas con el aprovechamiento responsable del entorno.
En comunidades como Benito Juárez, la elaboración artesanal de tostadas representa una actividad que enlaza la producción agrícola con la cultura alimentaria de la Costa de Oaxaca.
Así, entre semillas, milpas y comales, las mujeres continúan conservando saberes que forman parte de la identidad de sus comunidades y que permiten mantener vivo el maíz criollo para las futuras generaciones.
Raúl Laguna
PubliMar Noticias