Por: Lucio Gopar | Fotos: Cortesía Marthita Gálvez

Bahías de Huatulco, Oaxaca.— La historia de Martha Gálvez es un testimonio de fortaleza, perseverancia y capacidad de reinventarse. Con casi tres décadas de vida en Bahías de Huatulco, ha sido protagonista de distintas etapas que la han convertido en un referente del destino turístico, y hoy inicia una nueva faceta como creadora de arte.
Su primera estancia en Huatulco fue en 1988, cuando su tío, el arquitecto Raúl Gálvez Rean-Cont, llegó como uno de los pioneros con Fonatur. En 1990 decidió establecerse en el destino y, tras una pausa, regresó definitivamente en 1994 junto a su familia.
En los años en que Huatulco comenzaba a posicionarse como uno de los desarrollos turísticos más importantes del país, Martha formó parte de ese crecimiento. Se integró al equipo de la discotheque Magic Circus, uno de los centros nocturnos más emblemáticos de la época, donde artistas nacionales e internacionales disfrutaban de su estancia en el destino.
Su carisma y liderazgo la llevaron a dirigir espacios como “La Selva”, “American Bar & Grill”, “Aqua” y años después “The Suite”, consolidándose como una figura conocida en la vida nocturna de Huatulco.
Con la llegada del nuevo siglo, cumplió uno de sus mayores sueños: convertirse en madre. Esa etapa la llevó a emprender con la cafetería “La K-rreta”, proyecto que recuerda con especial cariño.

No todo fue sencillo. Tras enfrentar pérdidas familiares y retos de salud que pusieron en riesgo su vida, Martha tomó la decisión de priorizarse. “La vida me dio una lección que yo no quería ver, primero estaba yo y debía ver por mí”, compartió.
En 2025 inició una nueva etapa: la creación artesanal. Desde su hogar comenzó a trabajar con distintos materiales, elaborando piezas decorativas que se han convertido en una forma de expresión personal y terapia emocional.
“Deseo crecer y cada día aprender nuevas cosas, perfeccionando mis técnicas y así lograr plasmar mi mejor talento en cada pieza”, expresó.
Hoy, Martha Gálvez vive con la convicción de que la verdadera fuerza está en el interior, motivada por su familia y por el deseo de seguir creando. Su mensaje para las nuevas generaciones es claro: experimentar, descubrir su vocación y ser honestos consigo mismos.
Su historia confirma que nunca es tarde para reinventarse y que cada etapa de la vida puede convertirse en una oportunidad para florecer.


