• Pese a intimidaciones candidato panista visita este municipio
IMG_4796San Agustín Loxicha, Oax.– El miedo apresó a los pobladores, la amenaza de boicot vertida 24 horas antes se cumplió, y solo los que consideraron que ya es momento de liberarse acudieron al acto donde el candidato del PAN a la diputación federal, Juan “Iván” Mendoza Reyes, presentaría su propuesta política.
A las 11 de la mañana en punto, el abanderado albiazul arribó al paraje del Manzanal, donde lo esperaba parte de la dirigencia estatal de Acción Nacional en Oaxaca, encabezados por el presidente en funciones, Luis Zárate Aragón, con ellos, algunos representantes de medios nacionales y locales, así como el diputado local, Víctor Cruz Vásquez.
Un fuerte abrazo entre dirigentes – uno de ellos hoy candidato del distrito X- evidenció no solo el afecto sino la solidaridad y apoyo que la directiva panista ofrece a quien los representa en una zona que urge de justicia y en esta especial ocasión, a quien a pesar de las advertencias ingresaría hacia San Agustín Loxicha.
El tema que circula con respecto a su opositor priísta, preocupa y ocupa a sus acompañantes, por ello se suma un grupo de policías estatales, resultado de las medidas cautelares que se aplican, ante el crecimiento en las preferencias electorales a favor de Mendoza Reyes y que comienza a incomodar a la oposición.
Cuarenta y cinco minutos después, la caravana que acompaña al candidato albiazul ingresa a un pueblo fantasma, pocos son los rostros que asoman entre las nubes, los más osados saludan de lejos y se esconden.
El auditorio, que de manera anticipada se solicitó para desarrollar el encuentro -que por supuesto fue negado con pretexto de ocuparse en la misma fecha y hora para actividades del ayuntamiento- lucia vacío, era evidente, algo ocurrió la víspera para evitar a toda costa que los habitantes escucharan al candidato del PAN.
Aun así, la comitiva llegó al lugar del encuentro donde medio centenar de hombres y mujeres valientes esperaban; se respiraba tristeza, si, era tristeza, esa que se genera cuando alrededor se mira pobreza, miedo, desolación.
Tres participaciones, Víctor Manuel quien acusa al gobierno municipal, de amenazar a agentes municipales de San Agustin Loxicha con no entregar los regalos con que beneficiarán a las madres de la comunidad si participan en el acto de campaña de Juan “Iván” Mendoza Reyes.

IMG_4792Vine por mi propia voluntad, como lo hacemos las personas libres, como deben hacerlo los que están cansados de vivir en la pobreza, con miedo y en la desesperanza, hoy no están señor candidato, pero yo sé que el próximo 7 de junio, a solas decidirán como yo acabar de una vez por todas con la triste historia de nuestro pueblo, dijo Víctor Manuel.
Luis Zárate Aragón, presidente interino del PAN manifestó su pesar por el escenario que ha visto a su paso, el que dijo habrá de cambiar, le pese a quien le pese, para bien de ésta y todas las comunidades que conforman el distrito X.
Una voz más, la de Cipriano Felipe Pedro, dirigente panista en el lugar, quien tras advertir que no habrá próxima vez en que se permita un atentado contra la democracia, llamó a los presentes a caminar el municipio, a mover almas y convencer a sus paisanos de que es hora de retomar el rumbo de San Agustín Loxicha.
“Sin miedo paisanos, que podrán matar a un hombre pero jamás la esperanza de un pueblo, una esperanza que hoy representa el candidato de la paz, nuestro amigo Juan Iván”, manifestó Cipriano.
Para entonces eran varios los sentimientos, por un lado el coraje de saber a un pueblo tan reprimido, viviendo en el terror, por el otro el deseo sincero de todos los presentes por ayudar a la gente de este pueblo y vino el remate conmovedor:
Lichita, de 10 años, con una paloma blanca en sus manos se acercó al candidato panista al tiempo en que le decía ” tú vas a ganar, tienes que ganar Iván porque quiero un futuro mejor, vivir una historia nueva en mi pueblo, suelta esta paloma para que vuele alto y le diga a todos que aquí queremos vivir tranquilos, ser felices y que creemos en ti”.
La voz de Lichita movió los corazones y provocó una decisión firme, la de caminar para salir del pueblo con la frente en alto y al paso, miradas tímidas, saludos y sonrisas de lejos, rápidos encuentros que se difuminaban tras la neblina.