• Caminaba por las calles de la población después de irse de farra, cuando fue atacado por un grupo armado

El hombre murió desangrado frente a una bodega de materiales para construcción.

El hombre murió desangrado frente a una bodega de materiales para construcción.

Se encontraba en plena farra cuando un grupo de hombres se le abalanzó con navajas y cuchillos. Arturo Martínez Mendoza cayó malherido con al menos 12 puñaladas en el cuerpo.
El campesino quedó tirado, inmerso en un abundante charco de sangre, frente a una bodega de materiales para construcción, en San Agustín Loxicha.
Era miércoles, el campesino Arturo Martínez Mendoza, salió a libar en el barrio Cabecera.
Al caer la noche, Arturo siguió la farra en la tienda de abarrotes, propiedad de Mónica Margarita Pedro García.
Al salir, Arturo deambuló por el barrio. Al caminar frente a la bodega de materiales para construcción, propiedad de la señora Dolores Ortiz Jarquín, fue interceptado por al menos tres personas, que ya lo acechaban.
Con navajas y cuchillos atacaron al campesino, el cual no pudo defenderse.
Al caer, Arturo Martínez Mendoza quedó tirado boca arriba y comenzó a desangrarse.
Durante la madrugada del jueves, vecinos del lugar se percataron que el hombre estaba en un abundante charco de sangre, por lo que dieron aviso a las autoridades.
El semblante del campesino fue de sufrimiento, pues antes de morir, el occiso se abrazó el abdomen.
Rogaciano Cerqueda Martínez, agente del Ministerio Público de San Agustín Loxicha, en compañía de elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), realizó la inspección ocular.
Enseguida ordenó el levantamiento y traslado del cuerpo al descanso municipal del lugar.
Viviana Pacheco Ruiz, de 42 años, se presentó ante el representante social para identificar a su esposo, Arturo Martínez Mendoza, quien tenía 40 años, con domicilio conocido en el Barrio Tres Cruces de San Agustín Loxicha.
Exigió que los elementos de la AEI de la zona investigaran como ocurrió la agresión y por qué motivos. Es por ello que Antonio Joaquín Lorenzo Hernández, subdirector de la AEI en la Costa instruyó a los elementos a su cargo para que se avocaran a las indagaciones para esclarecer el crimen.